Algunos recordarán que hace unos meses muchos de nosotros nos sorprendimos mirándonos le dorso de la mano para comprobar qué dedo teníamos más largo, si el índice o el anular. Este curioso comportamiento vino inducido por la publicidad que la prensa dio a un estudio, aparecido en la revista Nature, en el que se decía que los hombres tienen el dedo anular significativamente más largo que el índice. En términos más científicos, los hombres tienen una relación I/A (índice/anular) relativamente pequeña comparada con las mujeres, y también, y ahí residía el interés de la noticia, comparada con los hombres homosexuales.
Pero la longitud de los dedos no era el primer efecto que se observaba sobre la acción de los andrógenos en la orientación sexual. Un estudio anterior al expuesto había revelado que ciertos ecos que la cóclea del oído emite en respuesta a sonidos de duración muy corta diferían entre hombres y mujeres. Las mujeres homo y bisexuales tenían un patrón de emisión de esos ecos intermedio entre el de los hombres y el de las mujeres heteroxesuales. De nuevo, el nivel de andrógenos durante el embarazo parecía estar implicado en estas diferencias, puesto que esas hormonas afectan no sólo a la longitud de los dedos de la mano durante el crecimiento fetal, sino también al desarrollo del oído, ligeramente diferente entre hombres y mujeres.
Estudios todavía más antiguos también habían revelado que ciertas estructuras cerebrales en el hipotálamo y cuerpo calloso eran diferentes entre heterosexuales y homosexuales. Y es interesante darse cuenta de que todos estos hallazgos de la ciencia apuntan en la misma dirección: La orientación sexual puede estar influida ya desde el embarazo, ¡influida incluso por los embarazos anteriores al nuestro que nuestra madre haya podido tener!
El estudio más reciente en este campo sigue añadiendo evidencia que apunta en esta dirección. Un equipo de investigadores canadienses ha estudiado nada menos que 23.410 hombres y mujeres homo y heterosexuales. Publicado por la revista Psycological bulletin, el estudio ha revelado una relación entre ser diestro o zurdo y la orientación sexual. Según los datos obtenidos, los adultos homosexuales, hombres o mujeres, tienen una probabilidad 39% mayor de ser zurdos que los heterosexuales. Si separamos al grupo de lesbianas del resto, éstas tienen el doble de probabilidades de ser zurdas que las mujeres heterosexuales.
Debido a que el uso preferente de una u otra mano tiene un origen neurobiológico prenatal, este estudio, como los anteriores, indica que la orientación sexual tiene también raíces neurobiológicas tempranas. Sin embargo, a diferencia de los estudios anteriores, el efecto no puede ser explicado por la mayor exposición a andrógenos durante la vida fetal, ya que la preferencia de uso de la mano no tiene que ver con los niveles de esas hormonas. Así pues, otros factores biológicos, no solamente los hormonales, parecen influir también en nuestra orientación sexual.
Por supuesto, todos sabemos que las niñas tienen dos cromosomas X y los niños uno X y otro Y. Nadie en su sano juicio duda hoy de que la Tierra es redonda y de que el sexo está genéticamente determinado por la presencia de esos cromosomas en nuestro genoma. El problema surge cuando los genes de esos cromosomas no son suficientes para determinar nuestra orientación sexual. Los estudios a los que me refiero aquí indican que la homosexualidad, como la heterosexualidad, tiene una raíz biológica, posiblemente también genética. Cómo conocedor de la biología, siempre he estado convencido de que no podía ser de otra manera. Por esa razón, se me ha hecho difícil comprender el rechazo social a los homosexuales. La sociedad los rechaza cómo si fueran responsables de lo que son; como si hubieran elegido ser homosexuales libremente. Los datos de que disponemos indican que eso no es cierto. Desgraciadamente para muchas, no podemos elegir ser hombre, mujer, u homosexual.
Pero, cuidado. No concluyamos aquí que las causas biológicas de la homosexualidad la convierten en una enfermedad, una enfermedad que, a su vez, convierte en seres humanos de menor valía a quienes la han contraído, a quienes hace falta segregar o curar. La homosexualidad ha existido siempre, también en los animales, y nadie ha probado todavía que no forme parte de mecanismos biológicos normales y no necesariamente de errores en los mecanismos de determinación sexual. La homosexualidad no debilita a las personas para el trabajo manual o intelectual ni para formar parte íntegra de la sociedad. La ciencia se encuentra, de nuevo en esta ocasión, en posición de desmentir al Génesis: “Dios creó pues al hombre..... y los creó macho y hembra” (Gen. 1, 27). La ciencia nos dice que, si Dios creó al hombre, lo creó macho, hembra y también homosexual. Sea como fuere, las personas homosexuales no deben ser tenidas por responsables de serlo, ni discriminadas en forma alguna por ser lo que la Naturaleza ha querido que sean. La presión social en contra de los homosexuales no conseguirá nunca modificar lo que no es sino biológico. Debemos aceptar esta realidad y actuar en consecuencia, y no seguir obedeciendo normas morales obsoletas, basadas en el desconocimiento de la naturaleza del ser humano, que no conducen más que a la infelicidad de muchos hombres, mujeres y homosexuales.

espectacular de verdad felicidades
ResponderEliminartienes mucha razon en todo quien puede ser capas de decir k la homosexualida es una enfermeda entonses tendria k decir k la heterosexualida tambien lo es ya k es biologicamente diferente a la homosecualida
aveces no me creo k aun la gente piense de ese modo si lo k buscamos es la felicidad que mas da con kien la encotremos hay que aprende que la reprecion social no ase mas que etiketar lo k no es como uno mismo e inlogico a la vez por que yo tampoco soy como akel ya basta de prejuicios y sean felices k al final es lo k kuenta
Sí, los creó macho y hembra, pero los homosexuales, al igual que los heterosexuales o que los bisexuales, también son hombres y mujeres. No me gusta esa diferenciación que hace entre "hombres, mujeres y homosexuales" porque una cosa es la orientación sexual, otra el comportamiento sexual y otra el género.
ResponderEliminarUn saludo
solo quiero decir que es el articulo mas interesante y a mi juicio mas acertado que jamas he leido sobre la homosexualidad. gracias
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